"Wasabi", de Alan Pauls

Ficha técnica
- Título: Wasabi
- Autor/a:
Alan Pauls
- N° de páginas:
160
- Editorial: 
Anagrama
- Año:
2005
Wasabi es de esas novelas que con solo leer las primeras páginas, uno se da cuenta de que no está frente a una lectura convencional. Y este sentimiento se acentúa a medida que seguimos leyendo, hasta finalmente convencernos de que las 160 páginas que acabamos de leer son un completo delirio.

La novela de Alan Pauls cuenta la historia de un novelista al que invitan a pasar unos meses en una residencia de escritores en Francia. Al poco tiempo le diagnosticarán un quiste detrás de la nuca, que irá haciéndose cada vez más grande y molesto. Lo que parece resolverse con una simple pomada será uno de los principales actores a lo largo de la historia. Una historia rara, diferente, inusual. ¿Podría definirse de otra manera una historia en la que la mayor parte del tiempo todo ronda alrededor de un espolón?

Pero este no es el único factor que hace que la historia sea tan distinta. Aunque al protagonista le suceden cosas relativamente normales, como podría serlo un asalto o sufrir una golpiza, estas no son nada comparadas con sufrir períodos de exactamente siete minutos en los cuales está completamente inconsciente, o pasar por momentos en donde le brotan instintos asesinos sin razón alguna, o comprobar que la pomada que le recetaron para el quiste tiene propiedades similares al LSD. Todos elementos bastante extraños, que hacen que esta novela sea totalmente diferente a otras que hayamos leído anteriormente.


Para que ese sentimiento de confusión respecto de las situaciones que se narran se acentúe, a Wasabi se le agrega la gran prosa del autor. Un estilo que se nota trabajado, dotado de una capacidad intelectual que no se ve todos los días. Para disfrutar del todo de él hay que, por lo menos por lo que nos lleve leer esta novela, hacer el papel de lectores atentos, porque una pequeña distracción puede hacernos perder el hilo de lo que se está narrando. Este tipo de novelas, que ya de por sí nos desorientan por lo que plantean, deberían ser enfrentadas con una especie de responsabilidad: ese mínimo de compromiso puede llegar a generar que la novela nos termine gustando mucho; o también puede no gustarnos, pero eso depende pura y exclusivamente del gusto del lector. Pero si, después de darnos cuenta de cómo es el estilo del autor (que ya se nota desde el principio), seguimos leyendo sin esa cuota de "compromiso", será nuestra responsabilidad si después no entendemos nada de lo que está diciendo. Sería injusto echarle la culpa al escritor.

En conclusión,
Wasabi es una lectura que no es de las que uno acostumbra a leer habitualmente. 160 páginas que dejan al lector noqueado, sin saber si realmente lo que se narra pasó, o es todo consecuencia del wasabi alucinógeno. Un delirio en su totalidad.


Puntuación final

7/10

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